Ni la altura, ni los fuertes vientos en la cima del Monte Shasta, ni siquiera deslizarnos 1000 pies cuesta abajo nos aterrorizó tanto como tratar de armar nuestra carpa a …
Ni la altura, ni los fuertes vientos en la cima del Monte Shasta, ni siquiera deslizarnos 1000 pies cuesta abajo nos aterrorizó tanto como tratar de armar nuestra carpa a …